Envío gratis en compras superiores a 65 € Entrega en 2-5 días Política de devolución de 30 días

Cómo lavar trajes de baño y mantener su forma

Make your swimwear last

La sal, el cloro y el protector solar son agresivos con los tejidos. Estos cinco hábitos protegen el color, la elasticidad y el ajuste desde el primer uso hasta el último.

Cuélgalo al revés a la sombra. El sol seca rápido, pero destiñe más rápido.

La ropa de baño sufre mucho. Entre el cloro, el agua salada, el protector solar y el sol, incluso las prendas bien hechas se decoloran y pierden su elasticidad más rápido de lo que deberían. La buena noticia es que unos pocos hábitos constantes marcan una verdadera diferencia.

La regla más importante se aplica a cualquier prenda que quieras que dure: sé cuidadoso con el lavado. El lavado a máquina estresa las fibras elásticas más que casi cualquier otra cosa, por lo que la ropa de baño nunca debe lavarse a máquina. Un lavado suave a mano con agua fría o tibia es todo lo que necesita.

Espera treinta minutos después de aplicarte el protector solar antes de ponerte el bañador. El protector solar es imprescindible, pero deja manchas amarillentas persistentes en la tela, y dejar que se absorba completamente en la piel primero evita que esas manchas se fijen.

Enjuaga tu ropa de baño con agua fría después de cada uso. El frío es importante aquí porque el agua caliente rompe las fibras elásticas y el bañador pierde su forma. Un enjuague rápido elimina los residuos de sal y cloro antes de que penetren en la tela.

Cuelga siempre tu ropa de baño del revés para que se seque a la sombra. El sol la secará rápidamente, pero la luz solar directa blanquea el color igual de rápido.

Si la ropa de baño ha estado demasiado tiempo en una bolsa de playa, un lavado adecuado a mano ayuda. Llena un lavabo con agua tibia a unos 30°C, añade una pequeña cantidad de Detergente Activo de Steamery, y deja la ropa de baño en remojo durante una hora. Lava suavemente sin frotar ni retorcer, enjuaga con agua fría, escurre el exceso con cuidado y cuelga para secar a la sombra. El detergente elimina las bacterias que causan el mal olor a 30°C sin estresar el tejido.

Conserva el color con un enjuague de vinagre

Un remojo en vinagre diluido es un remedio clásico para el cuidado de los trajes de baño, y funciona. La acidez ayuda a fijar el color y a retrasar la decoloración. El olor desaparece una vez que el traje de baño está seco.

Llena una tina con agua tibia a unos 30 °C y añade medio decilitro de vinagre blanco. Deja el traje de baño en remojo durante aproximadamente una hora, luego enjuaga con agua fría y lávalo a mano si es necesario. Repite unas cuantas veces durante la temporada. Prueba primero en un área menos visible y evita el vinagre en telas delicadas como la seda o el acetato.