The truth about caring for wool
Everything you need to know about caring for wool, from washing and drying to preserving its softness and silhouette.

Everything you need to know about caring for wool, from washing and drying to preserving its softness and silhouette.
Cuidar la lana es más sencillo de lo que parece.

El cuidado considerado comienza por comprender los materiales que vistes. El clásico abrigo de lana, el grueso suéter de lana: la lana desempeña un papel importante en muchos de nuestros armarios. Aprende a cuidarla con investigaciones respaldadas por el Instituto Nacional de Investigación del Consumidor de Noruega (SIFO).
La lana es venerada por su calidez envolvente y su tacto ricamente. Pero esos no son sus únicos beneficios: naturalmente resistente al olor, se mantiene más fresca que otras telas como el algodón o las fibras sintéticas. Esto significa que la lana no necesita lavarse con tanta frecuencia como las otras telas de tu guardarropa.
Considera el tipo de prenda antes de intentar lavar la lana. Las camisetas interiores de merino ligeras pueden requerir lavados más frecuentes, ya que están más cerca de la piel, mientras que los jerséis de punto grueso y los abrigos de lana rara vez necesitan lavarse más de una vez por temporada.
Para refrescar tus prendas de lana entre usos, simplemente cuélgalas al aire libre durante la noche o colócalas junto a una ventana abierta.
Cuidar la lana es más sencillo de lo que parece. La mayoría de las prendas de lana se pueden lavar de forma segura a máquina en un ciclo delicado. Utilizar un detergente sin enzimas como nuestro Detergente para ropa delicada ayuda a preservar la suavidad y la silueta de tus prendas de lana. La lana también se puede lavar junto con otras telas, siempre y cuando sean adecuadas para la misma configuración. Solo recuerda dejar el tambor a medio llenar para permitir que las prendas se muevan suavemente a través del agua.

Es un error común pensar que la lana solo se puede lavar con agua muy fría por temor a que encoja. En realidad, no es solo el calor lo que puede causar el encogimiento, sino la combinación de calor y movimiento.
Si su prenda requiere un lavado más cálido, asegúrese de seleccionar un centrifugado suave o un ciclo dedicado para lana para evitar que las fibras encojan.
SIFO descubrió que, contrariamente a la creencia popular, la lana se puede centrifugar sin que encoja. Cuando se probó a 400, 900 y 1400 RPM, ninguna de las configuraciones hizo que la lana encogiera. Dicho esto, la lana rara vez necesita un ciclo de centrifugado superior a 800 RPM, por lo que es mejor pecar de precavido y seleccionar un ciclo más suave.
También se confirmó que la lana no siempre necesita secarse en plano. El estudio encontró que el secado en una percha no dañaba la prenda, siempre que no estuviera demasiado mojada al colgarla.
Es cierto que las prendas de lana se manchan con facilidad, pero con un poco de cuidado se pueden tratar eficazmente los derrames accidentales. Siempre es mejor tratar la mancha en cuanto aparece, antes de que se asiente en las fibras. Recomendamos secar suavemente la zona con un paño limpio y húmedo, evitando frotar vigorosamente para no dañar las delicadas fibras.
Please confirm your location